por Hermano Roque Miguel Vernaz | 29 Abr, 2014 | Primera comunión Dinámicas
Os proponemos esta dinámica de catequesis para que los niños aprendan la vida de san José mientras disfrutan coloreando los dibujos.
Que disfrutéis con las maravillosas ilustraciones y textos del Hermano Roque Miguel Vernaz, religioso de la Congregación de los Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey.
Nota: podéis obtener las imágenes en tamaño real pulsando directamente sobre el título o la imagen de cada capítulo.
* * *
Vida de san José I – José y la aparición del Ángel
 |
Éste fue el origen de Jesucristo: María su madre estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús» (Mt 1, 18-21). José esa noche no durmió más porque, el solo pensar que iba a ser el padre adoptivo, lo llenó de alegría y emoción; la noche parecía que no terminaría nunca. Muy temprano, buscó a María y la llevó a su casa. José, hombre justo que esperaba al Mesías, ya lo tenía con Él.
|
* * *
Vida de san José II – Edicto del Emperador
 |
Una nueva prueba esperaba a María y a José, éste comunica a María que deben viajar a Belén para ser empadronados. Momento difícil para José, estaba por nacer el Hijo, ¿cómo viajar? Debería dejar su taller, sus clientes, sus amigos y su humilde casita. ¡Qué inoportuno el Emperador! José debía desprenderse de todos, de todo. Como buen carpintero había preparado una cunita con mucho cariño, ilusión y amor, también tuvo que dejarla. ¿Cuándo será? ¿Nacerá en el camino? ¿Llegar a Belén y adónde alojarme? ¿Quién me recibirá con una mujer en ese estado y además sin dinero? Eran éstas y muchas otras preguntas las que se hacía José angustiado por el camino desértico y polvoriento, bajo un sol sofocante que castigaba a José y a María, las duras piedras empezaban a lastimar los pies del fiel y esperanzado José. José, hombre justo, trabajador incansable, amigo de la verdad, dueño de sí, compañero inseparable del silencio y la contemplación, golpeado por la incertidumbre y el dolor. La mano amorosa del Padre los iba conduciendo
|
* * *
Vida de san José III – José llega a Belén
 |
Hacia el atardecer, José y María llegan a Belén, después de ese viaje muy largo y peligroso. José empieza a golpear puertas y pedir posada. No hay lugar. Sigue golpeando y no hay respuesta. La noche iba cayendo y las negativas se iban sumando una tras otra y con ellas la angustia de José aumentaba hasta las lágrimas silenciosas que corrían mo-jando la barba del hombre justo que era José. No podía entender que el Hijo del eterno Dios creador de todo, no tenga un lugar digno para nacer. Entonces apresuraba el paso y seguía golpeando con sus manos callosas, sus ojos hundidos por el sueño y el cansancio acumulado. Al final de este peregrinar, unas puertas se le abren, las de un pobre y viejo establo donde dormían los animales. José, un hombre caritati-vo con todos, que nunca había dejado irse sin nada al que le pedía, hoy supo en carne propia, en lo más profundo de su corazón, lo que es la indiferencia. Los sin techo, los que no tienen trabajo pueden comprender más a José en su dolor, en sus angustias y lágrimas, pero detrás de todo al hombre que cree en las promesas del Padre.
|
* * *
Vida de san José IV – Nacimiento de Jesús
 |
José y María penetran en el lugar donde iban a pasar la noche. El establo no es una hospedería confortable, abrigada y limpia. Había que ponerse manos a la obra, para que aquello que olía mal y estaba todo sucio, se convirtiera en un lugar al menos limpio y ordenado para cobijar al Rey del mundo, al Hijo de Dios y a su Madre. Mientras encendía un pequeño candil, crecía en el corazón de José una luz de esperanza, de paciencia, de fe inquebrantable, apoyada en la promesa del Padre, en el cumplimiento de su voluntad. Pronto, bajo las manos de este humilde carpintero, aquello quedó lo mejor y más limpio posible… El Niño está a punto de nacer. El corazón de José late más fuerte de tanta emoción, y en la oscura y silenciosa noche irrumpió el llanto del divino Niño y su Madre lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre. José, de rodillas, contemplaba en silencio al esperado de todos los tiempos. Lo esperaba el desconsolado Adán, que fue arrojado del Paraíso con toda su descendencia. Lo esperaba Abraham, Padre de la fe; lo esperaba Moisés, errante durante cuarenta años en el desierto; lo esperaba David y todos los suyos. Los animales, al calor de su aliento, contemplaban a su Creador, José y María, a su Redentor.
|
* * *
Vida de san José V – Visita de los pastores
 |
José estaba contemplando al Dios hecho niño por amor a toda la humanidad, de pronto escucha que golpean; José, angus-tiado, se pregunta: ¿será que nos quieren echar de aquí? Sale apresurado, se encuentra con unos pastores, hombres rudos, despreciados por todos, sin cultura, haciendo un trabajo humilde; sus ropas harapientas, su pelo y barba desprolijos, su boca entreabierta por el asombro dejaba ver sus pocos dientes que lo daban a entender todo. José escuchaba emocionado los relatos de esos hombres sencillos: «se nos apareció el Ángel del Señor y la Gloria del Señor nos envolvió con una luz», y nos dijo que hoy, en la ciudad de David, nos ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. José, con gran alegría, hizo entrar a los pastores, y juntos adoraron al Niño. José empezaba a entender por qué Jesús debía nacer tan pobre, para unirse a los más humildes, y vivir como uno de ellos. Jesús dirá: «Felices los pobres, porque de ellos es el Reino de los Cielos».
|
* * *
Dibujos para colorear y aprender la vida de san José (I)
Dibujos para colorear y aprender la vida de san José (II)
por Varios en Internet | CeF | 15 Abr, 2014 | Primera comunión Dinámicas
El «lavatorio de pies» es uno de los principales gestos simbólicos del Jueves Santo; por este motivo os ofrecemos las siguientes láminas para que los niños de la familia se diviertan coloreando y aprendiendo este grandisimo gesto de amor de Nuestro Señor Jesucristo.
Podéis acceder a las láminas en tamaño real pulsando sobre los títulos de cada imagen y sobre las propias imágenes.
* * *
Dibujos para colorear el «lavatorio de pies» de Jueves Santo
* * *
* * *
* * *
por varios en Internet | CeF | 8 Abr, 2014 | Despertar religioso Juegos
Con motivo de la fiesta del Domingo de Ramos, que da inicio a la Semana Santa, os ofrecemos las siguientes láminas para que los niños de la familia se diviertan coloreando y aprendiendo algunas de las escenas más importantes de la vida de Nuestro Señor Jesucristo.
Podéis acceder a las láminas en tamaño real pulsando sobre los títulos de cada imagen y sobre las propias imágenes.
* * *
Colorea el Domingo de Ramos
* * *
* * *
por Varios en You Tube | 17 Mar, 2014 | Despertar religioso Vida de los Santos
San José fue el hombre justo que Dios quiso poner al frente de su casa. Del ejemplo fuerte y paterno de san José Jesús aprendió las virtudes de la piedad varonil, la fidelidad a la palabra dada, la integridad y el trabajo duro. En el carpintero de Nazaret vio cómo la autoridad puesta al servicio del amor es infinitamente más fecunda que el poder que busca dominar. ¡Cuánta necesidad tiene nuestro mundo del ejemplo, de la guía y de la fuerza serena de hombres como san José!
Santo Padre emérito Benedicto XVI
Homilía en el Monte del Precipicio (Nazaret) el jueves, 14 de mayo de 2009
* * *
Con motivo de la próxima festividad de san José, os sugerimos la utilización de alguna de estas tres obras audiovisuales para que los niños aprendan la vida del más importante santo de la Iglesia católica.
* * *
San José, padre adoptivo de Nuestro Señor Jesucristo
* * *
* * *
por Varios Internet | CeF | 11 Feb, 2014 | Despertar religioso Juegos
Con motivo de la Jornada Mundial del enfermo os proponemos esta catequesis que consiste en:
- Hacer una lectura del evangelio
- Colorear una lámina a elegir
Para la lectura podéis leer los pasajes directamente de la Sagrada Escritura (curación de un paralítico —Lc 5, 17-26—; resurrección de la hija de Jairo —Mc 5, 21-43—), pero os recomendamos la lectura de este artículo de la Biblia más Infantil.
Para colorear que cada niño escoja una lámina de las cuatro que os ofrecemos en esta catequesis. Podéis acceder a las láminas en tamaño real pulsando sobre los títulos de cada imagen y sobre las propias imágenes.
* * *
Colorea a Jesucristo con los enfermos
* * *
por Varios en Internet | 31 Ene, 2014 | Despertar religioso Juegos
Con motivo de la fiesta de la Presentación del Señor, os ofrecemos las siguientes láminas para que los niños de la familia se diviertan coloreando y aprendiendo una de las escenas de la vida de Nuestro Señor Jesucristo.
Podéis acceder a las láminas en tamaño real pulsando sobre los títulos de cada imagen y sobre las propias imágenes.
* * *
Colorea la Presentación del niño Jesús en el templo
* * *
por CeF | Fuentes varias | 17 Ene, 2014 | Postcomunión Vida de los Santos
Conocemos la vida del abad Antonio, cuyo nombre significa «floreciente» y al que la tradición llama el Grande, principalmente a través de la biografía redactada por su discípulo y admirador, San Atanasio, a fines del siglo IV. Este escrito, fiel a los estilos literarios de la época y ateniéndose a las concepciones entonces vigentes acerca de la espiritualidad, subraya en la vida de Antonio (más allá de los datos maravillosos), la permanente entrega a Dios en un género de consagración, del cual él no es históricamente el primero, pero sí el prototipo, y esto no sólo por la inmensa influencia de la obrita de Atanasio.
En su juventud, Antonio, que era egipcio e hijo de acaudalados campesinos, se sintió conmovido por las palabras de Jesús, que le llegaron en el marco de una celebración eucarística:
«Si quieres ser perfecto, ve y vende todo lo que tienes y dalo a los pobres…»
Así lo hizo el rico heredero, reservando sólo parte para una hermana, a la que entregó, parece, al cuidado de unas vírgenes consagradas. Llevó inicialmente vida apartada en su propia aldea, pero pronto se marchó al desierto, adiestrándose en las prácticas eremíticas junto a un cierto Pablo, anciano experto en la vida solitaria. En su busca de soledad y persiguiendo el desarrollo de su experiencia, llegó a fijar su residencia entre unas antiguas tumbas. ¿Por qué esta elección? Era un gesto profético, liberador. Los hombres de su tiempo (como los de nuestros días) temían desmesuradamente a los cementerios, que creían poblados de demonios. La presencia de Antonio entre los abandonados sepulcros era un claro mentís a tales supersticiones y proclamaba, a su manera, el triunfo de la resurrección. Todo (aún los lugares que más espantan a la naturaleza humana) es de Dios, que en Cristo lo ha redimido todo; la fe descubre siempre nuevas fronteras dónde extender la salvación.
El trabajo manual, la oración y la lectura constituyeron en adelante su principal ocupación. A los 54 años de edad, hacia el año 305, abandonó su celda en la montaña y fundó un monasterio en Fayo. El monasterio consistía originalmente en una serie de celdas aisladas, pero no podemos afirmar con certeza que todas las colonias de ascetas fundadas por San Antonio, estaban concebidas de igual manera. Más tarde, fundó otro monasterio llamado Pispir, cerca del Nilo. San Antonio exhortaba a sus hermanos a preocuparse lo menos posible por su cuerpo, pero se guardaba bien de confundir la perfección, que consiste en el amor de Dios, con la mortificación. Aconsejaba a sus monjes que pensaran cada mañana que tal vez no vivirían hasta el fin del día, y que ejecutaran cada acción, como si fuera la última de su vida.
«El demonio, decía, teme al ayuno, la oración, la humildad y las buenas obras, y queda reducido a la impotencia ante la señal de la cruz».
Pronto la fama de su ascetismo se propagó y se le unieron muchos fervorosos imitadores, a los que organizó en comunidades de oración y trabajo. Dejando sin embargo esta exitosa obra, se retiró a una soledad más estricta en pos de una caravana de beduinos que se internaba en el desierto. No sin nuevos esfuerzos y desprendimientos personales, alcanzó la cumbre de sus dones carismáticos, logrando conciliar el ideal de la vida solitaria con la dirección de un monasterio cercano, e incluso viajando a Alejandría para terciar en las interminables controversias arriano-católicas que signaron su siglo. Ahí predicó la consustancialidad del Hijo con el Padre, acusando a los arrianos a confundirse con los paganos «que adoran y sirven a la creatura más bien que al Creador», ya que hacían del Hijo de Dios una creatura.
Sobre todo, Antonio, fue padre de monjes, demostrando en sí mismo la fecundidad del Espíritu. Una multisecular colección de anécdotas, conocidas como «apotegmas» o breves ocurrencias que nos ha legado la tradición, lo revela poseedor de una espiritualidad incisiva, casi intuitiva, pero siempre genial, desnuda como el desierto que es su marco y sobre todo implacablemente fiel a la sustancia de la revelación evangélica. Se conservan algunas de sus cartas, cuyas ideas principales confirman las que Atanasio le atribuye en su «Vida».
Antonio murió muy anciano, hacia el año 356, en las laderas del monte Colzim, próximo al mar Rojo; al ignorarse la fecha de su nacimiento, se le ha adjudicado una improbable longevidad, aunque ciertamente alcanzó una edad muy avanzada. La figura del abad delineó casi definitivamente el ideal monástico, que perseguirían muchos fieles de los primeros siglos. No siendo hombre de estudios, no obstante, demostró con su vida lo esencial de la vida monástica, que intenta ser precisamente una esencialización de la práctica cristiana; una vida bautismal despojada de cualquier aditamento. Para nosotros, Antonio encierra un mensaje aún válido y actual: el monacato del desierto continúa siendo un desafío, el del seguimiento extremo de Cristo, el de la confianza irrestricta en el poder del Espíritu de Dios.
Las imágenes representan generalmente a San Antonio con una cruz en forma de T, una campanita, un cerdo, y a veces un libro. La liturgia bizantina invoca el nombre de San Antonio en la preparación eucarística, y el rito copto.
Fuentes: Textos de EWTN – Fe y de Aciprensa.
Artículo original en Amor Eterno.
* * *
Otras fuentes en la red
* * *
Biografías animadas de san Antonio, abad.
San Antonio, abad, película de Nazaret TV
* * *
San Antonio, abad, en «Un nombre, un santo»
* * *